A través de relatos personales, preguntas y reflexiones, cada uno encontró su propia manera de conectar con el público. Tania, por ejemplo, compartió cómo la escritura a mano la ayudó a ordenar sus pensamientos y resolver un conflicto. Por su parte, Franco invitó a pensar sobre cómo la economía influye en la toma de decisiones cotidianas, mientras que Manuel exploró el lugar de la música en nuestras emociones y se preguntó qué hace que una canción nos conmueva, incluso cuando fue creada por inteligencia artificial.

Otras charlas abordaron la importancia de valorar los pequeños momentos, aprender de los errores y animarse a probar nuevos caminos. Lucía reflexionó sobre la relación entre la memoria y la atención, Liam buscó su propia fórmula para disfrutar del aprendizaje y Jonathan propuso dejar de pensar solamente en el final para darle más valor a todo lo que sucede durante el proceso.

Además, algunas de las presentaciones fueron en inglés, y sus oradores se destacaron por comunicar sus ideas con claridad y seguridad frente al público en otro idioma. Kiara compartió “Close Enough”, una charla sobre la importancia de valorar el esfuerzo, aprender de los errores y reconocer el propio recorrido. Por su parte, Federico presentó “Everyone but Fede”, en la que invitó a reflexionar sobre las distintas maneras de aprender y la importancia de reconocer las necesidades de cada estudiante.

Las experiencias personales también tuvieron un lugar central. Magalí compartió cómo aprendió a mirar su discapacidad auditiva desde una nueva perspectiva y habló sobre los prejuicios y las etiquetas. Guillermina, por su parte, utilizó la metáfora de una construcción para hablar de la importancia de pedir ayuda y reconocer a las personas que nos sostienen en los momentos difíciles.

“Hoy fue el cierre, fue un proceso muy lindo que duró muchos meses. La pasé increíble y aprendí muchísimo, así que muy feliz”, contó Federico al bajar del escenario.

¡La jornada también tuvo lugar para las sorpresas y el arte! Jonás, docente e integrante del equipo de Clubes TED-Ed, sorprendió al público con un truco de magia, mientras que Matilda, una de nuestras estudiantes, emocionó a los presentes con su interpretación de Cambalache, el clásico tango argentino.

“Hoy terminamos Clubes TED, fue todo el año de estar viéndonos y trabajando las charlas. Creo que todos nos pudimos nutrir de las charlas del resto para crear algo para nosotros y estuvo muy lindo”, expresó Agustina.

Detrás de cada presentación hubo meses de preparación, práctica y acompañamiento. A lo largo de este recorrido, los mentores guiaron a los alumnos para que pudieran desarrollar sus ideas, construir sus relatos y encontrar la mejor manera de comunicarlos.

Así, el cierre fue mucho más que una sucesión de charlas: fue la oportunidad de compartir distintas perspectivas, escuchar otras experiencias y descubrir todo lo que puede surgir cuando nos animamos a expresar lo que pensamos.

¡Felicitaciones a los 23 protagonistas por su gran recorrido! Y gracias a sus mentores, familias y a toda la comunidad ORT por acompañarlos y hacer posible esta nueva edición.